Dentro de su plan estratégico para el año 2018, Volkswagen ahora ha puesto sus objetivos en Sudáfrica, en la cual invertirá 73 millones de euros para aumentar su presencia en el país africano. De los cuales 50 millones irán destinados a modernizar la factoría que la marca alemana tiene en ese país, donde construirán un nuevo taller. El 23 millones restantes lo utilizarán para construir un nuevo centro de distribución, situado en Centurion, muy cerca de Pretoria.
Por ello, la marca alemana tiene como objetivo a corto plazo un crecimiento en Sudáfrica, donde es líder en ventas. Según las previsiones de la compañía, la planta de Uitenhage fabricará unos 120.000 vehículos este año, el doble que el año pasado. Este crecimiento ha creado más de 1.000 puesto de trabajo en el último año, fundamentalmente el protagonista fue la producción del nuevo Polo.