Maribel

0 comentarios
12/01/2015

Así afectan los medicamentos a la conducción


 

Las enfermedades y los medicamentos pueden afectar a las capacidades básicas para conducir con seguridad. Por otro lado, todas las personas no reaccionan igual a los tratamientos farmacológicos. Con el fin de disminuir el riesgo de accidente, te ofrecemos una guía sobre los efectos que pueden tener algunos compuestos en nuestro organismo. No obstante, te recomendamos que consultes los riesgos con tu médico o farmacéutico.

Para el tratamiento del dolor  suelen recetar analgésicos y narcóticos. Estos medicamentos generan sueño, euforia y mareos por lo que es aconsejable no conducir mientras se está en tratamiento.

Los resfriados, tos y los problemas con los bronquios se curan con la ingesta de antitusigenos. Se debe conducir con precaución ya que el principal efecto secundario es la somnolenia. Durante la primavera, muchos conductores toman antihistaminicos para controlar los sítomas de la alergia. El sueño y la visión borrosa sumado a la ansiedad dificultan la conducción por lo que es mejor no ponerse al volante.

Para tratar los problemas de circulación y tensión, los médicos recetan vasodilatadores y antihipertensivos que generan mareos e hipotensión. Se aconseja conducir con precaución.

Si tomas anticolinérgico sí puedes conducir aunque debes hacerlo con cuidado ya que los principales efectos adversos son visión borrosa y confusión.

Los especialistas recomiendan no ponerse al volante al inicio del tratamiento o tras el cambio de dosis con la ingesta de anticonvulsionantes y antiparkinsonianos. Estos compuestos producen ataxia, visión borrosa, mareos y sueño.

 

 

 




 
Comentarios